Tu teléfono puede convertirse en una de las principales pruebas de una investigación penal
Tu teléfono puede convertirse en una de las principales pruebas de una investigación penal
Hoy un teléfono celular puede contener una parte importante de la historia que el Ministerio Público intenta reconstruir dentro de una investigación penal.
Conversaciones, fotografías, videos, documentos, correos electrónicos, contactos, registros de llamadas y antecedentes asociados a distintas aplicaciones pueden adquirir relevancia investigativa.
Por eso, si tu teléfono fue incautado o sabes que Fiscalía está investigando información proveniente de tus comunicaciones, no estamos simplemente frente a “un celular que se llevaron”.
Podemos estar frente a una de las fuentes de evidencia más importantes de toda la investigación.
La investigación penal ya no se construye solamente con declaraciones
La prueba digital ha adquirido cada vez mayor relevancia.
Actualmente, una investigación puede reconstruir relaciones entre personas, comunicaciones, fechas, archivos compartidos y secuencias de acontecimientos a partir de distintos antecedentes digitales.
Y no necesariamente tiene que existir un mensaje donde alguien reconozca directamente la comisión de un delito.
Muchas veces lo relevante es el conjunto de la información.
- Quién habló con quién.
- Cuándo ocurrió esa comunicación.
- Qué documento fue enviado.
- Qué fotografía estaba almacenada.
- Qué archivo fue recibido.
Qué relación temporal existe entre determinada comunicación y los hechos investigados.
La evidencia digital puede permitir construir una cronología y relacionar personas, acontecimientos y movimientos que, analizados aisladamente, podrían parecer irrelevantes.
**¿Puede Fiscalía incautar tu teléfono? **
Sí, pero debe hacerlo dentro de las reglas que establece el Código Procesal Penal.
El artículo 217 del Código Procesal Penal regula la incautación de objetos y documentos relacionados con el hecho investigado, aquellos que puedan ser objeto de comiso o aquellos que puedan servir como medios de prueba.
Sin embargo, existe una diferencia importante.
Incautar físicamente un teléfono no significa necesariamente que pueda accederse sin límites a toda la información contenida en él.
El artículo 9 del Código Procesal Penal establece que cuando una diligencia de investigación priva, restringe o perturba el ejercicio de derechos asegurados por la Constitución, se requiere autorización judicial previa.
Por eso, cuando un teléfono pasa a formar parte de una investigación, la defensa debe revisar no solamente cómo fue incautado el equipo.
También debe analizar qué autorización existía para acceder a la información, cuál era el alcance de esa autorización y qué diligencias se realizaron posteriormente.
La información puede provenir del teléfono, pero también de otras fuentes
Existe otro aspecto que muchas personas desconocen.
Fiscalía no necesariamente obtiene toda la información directamente desde el aparato físico.
El Código Procesal Penal contempla mecanismos específicos para obtener determinados antecedentes desde proveedores de servicios.
El artículo 218 permite, en los casos y bajo los requisitos establecidos por la ley, obtener copias o respaldos de correspondencia electrónica.
El artículo 218 bis regula la preservación provisoria de determinados datos informáticos.
Esto permite solicitar que ciertos antecedentes sean conservados mientras se obtiene la autorización judicial correspondiente para acceder a ellos.
El artículo 218 ter, por su parte, regula la obtención de determinados datos relacionados con comunicaciones, como antecedentes de tráfico y registros vinculados a ellas.
Por lo tanto, una investigación digital puede construirse utilizando información obtenida desde distintas fuentes y no exclusivamente desde el teléfono que fue incautado.
Una conversación de WhatsApp puede cambiar completamente dependiendo del contexto
Uno de los problemas más importantes de la evidencia digital es su interpretación.
Una captura de pantalla puede mostrar una frase.
Pero esa frase puede cambiar completamente de sentido dependiendo de lo que ocurrió antes y después.
¿La conversación está completa?
¿Se conoce quiénes participaron?
¿Existen mensajes anteriores?
¿Hay mensajes posteriores?
¿Se enviaron archivos?
¿La captura corresponde realmente a esa conversación?
¿Existen otros antecedentes que permitan entender su contexto?
En una investigación penal, una conversación no debería analizarse solamente a partir de las capturas seleccionadas por una de las partes.
La defensa debe revisar la evidencia de manera completa.
El teléfono también puede contener prueba favorable para la defensa
Existe una idea equivocada bastante frecuente: pensar que si Fiscalía analiza un teléfono, todo lo que encuentre necesariamente perjudicará al investigado.
No es así.
El mismo dispositivo puede contener antecedentes favorables para la defensa.
Una conversación completa puede demostrar que una frase fue sacada de contexto.
Una fecha puede demostrar que determinados hechos no ocurrieron como fueron denunciados.
Una comunicación puede acreditar una relación comercial legítima.
Un documento puede explicar el origen de una transferencia.
Un intercambio de mensajes puede demostrar que existía una versión completamente diferente de los acontecimientos.
Por eso, la evidencia digital no debe analizarse solamente desde la teoría del caso de la Fiscalía.
La defensa también debe estudiarla.
Eliminar información no es una estrategia de defensa
Cuando una persona descubre que existe una investigación penal, puede actuar impulsivamente.
- Borrar conversaciones.
- Eliminar archivos.
- Cambiar un teléfono.
- Destruir un equipo.
- Intentar desaparecer determinados antecedentes.
Eso no constituye una estrategia de defensa.
Dependiendo de las circunstancias, incluso puede generar nuevos problemas jurídicos.
Una defensa penal debe trabajar sobre los antecedentes reales de la investigación, determinar qué evidencia existe, cómo fue obtenida y qué interpretación jurídicamente correcta puede realizarse de ella.
**¿Qué debería revisar tu abogado si tu teléfono forma parte de una investigación? **
Cuando existe evidencia digital, una defensa seria debería revisar, entre otros aspectos:
- cómo fue obtenido o incautado el dispositivo;
- si existía autorización judicial cuando era legalmente necesaria;
- cuál era el alcance de esa autorización;
- qué información fue efectivamente extraída;
- qué antecedentes fueron incorporados a la carpeta investigativa;
- si las conversaciones están completas;
- si existen datos presentados fuera de contexto;
- si la información puede ser correctamente atribuida a una determinada persona;
- si existen antecedentes favorables para la defensa;
- y si resulta necesario realizar una revisión o peritaje independiente.
Este último punto puede ser particularmente relevante.
Que exista un informe policial o un peritaje presentado por Fiscalía no significa que la defensa deba aceptar automáticamente sus conclusiones.
La evidencia digital puede definir una investigación penal
Actualmente, teléfonos, computadores, correos electrónicos, registros de comunicaciones y otros antecedentes digitales pueden transformarse en elementos centrales dentro de una investigación.
Por eso, cuando un teléfono está involucrado en una causa penal, la defensa debe analizar mucho más que el contenido de algunos mensajes.
Debe estudiar cómo se obtuvo la evidencia, si existían las autorizaciones correspondientes, qué información fue extraída, cuál es su contexto y qué valor probatorio realmente puede atribuírsele.
Esperar hasta una eventual acusación para comenzar a revisar esta evidencia puede significar perder una parte importante de la investigación.
Si tu teléfono fue incautado, si sabes que Fiscalía está investigando tus comunicaciones o si conversaciones, archivos o antecedentes digitales están siendo utilizados en tu contra, es importante revisar esa evidencia desde las primeras etapas de la investigación.
Una defensa penal temprana permite conocer qué información existe, cómo fue obtenida y cuál es su verdadero alcance dentro de la causa.
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