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¿Qué hacer ante una denuncia falsa por un delito sexual?

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¿Qué hacer ante una denuncia falsa por un delito sexual?

¿Qué hacer ante una denuncia falsa por un delito sexual?

Ser acusado de un delito que no se cometió puede significar enfrentar una de las situaciones más graves en la vida de una persona.

Cuando la imputación corresponde a un delito sexual, las consecuencias pueden comenzar incluso antes de que exista una condena: una investigación penal, medidas cautelares, afectación familiar, laboral y social, y eventualmente una exposición pública que puede producir consecuencias difíciles de revertir.

Frente a una imputación falsa o equivocada, esperar pasivamente que la investigación demuestre la inocencia puede ser un grave error.

La defensa debe comenzar desde las primeras etapas de la investigación.

¿Por qué una denuncia por delito sexual requiere una defensa especialmente rigurosa?

Los delitos sexuales presentan características particulares desde el punto de vista probatorio.

Con frecuencia se investigan hechos que habrían ocurrido en espacios privados y sin testigos presenciales. Por ello, el relato de quien denuncia puede adquirir una importancia considerable dentro de la investigación.

Esto es especialmente sensible cuando la persona denunciante es un niño, niña o adolescente o alguien que se encuentra en una situación de especial vulnerabilidad.

El sistema penal tiene el deber de investigar seriamente una denuncia de esta naturaleza y de adoptar las medidas necesarias para proteger a una eventual víctima.

Pero existe otro principio igualmente fundamental: toda persona imputada tiene derecho a defensa y debe ser considerada inocente mientras no exista una sentencia condenatoria firme dictada conforme a derecho.

Proteger a quien denuncia y garantizar el derecho a defensa no son principios incompatibles.

Ambos forman parte de un proceso penal que debe buscar esclarecer lo que realmente ocurrió.

¿Qué ocurre cuando la persona denunciada sostiene que los hechos nunca sucedieron?

Decir simplemente “soy inocente” no constituye por sí mismo una estrategia de defensa.

Si una persona sostiene que el hecho denunciado nunca ocurrió, que ocurrió de una manera distinta o que ella no participó en él, la defensa debe estudiar qué antecedentes objetivos pueden permitir comprobar esa versión.

Esto implica analizar cuidadosamente la denuncia, las declaraciones existentes, las circunstancias de tiempo y lugar, las comunicaciones entre las personas involucradas, los testigos, los antecedentes digitales y cualquier otro elemento que pueda confirmar o desvirtuar aspectos relevantes de la imputación.

Una defensa penal sólida no se construye únicamente reaccionando frente a las pruebas de la Fiscalía.

También debe buscar activamente antecedentes de descargo.

La defensa puede solicitar diligencias durante la investigación

El Código Procesal Penal reconoce expresamente este derecho.

El artículo 93 letra c) establece que el imputado puede solicitar a los fiscales diligencias de investigación destinadas a desvirtuar las imputaciones formuladas en su contra.

Asimismo, el artículo 183 del Código Procesal Penal permite que, durante la investigación, el imputado y los demás intervinientes soliciten al fiscal aquellas diligencias que consideren pertinentes y útiles para el esclarecimiento de los hechos.

Esto significa que la defensa no tiene por qué limitarse a esperar las diligencias que decida realizar el Ministerio Público.

Dependiendo de las características del caso, puede proponer diligencias destinadas a contrastar la hipótesis de la denuncia.

¿Qué diligencias pueden solicitarse ante una imputación falsa?

No existe una lista única, porque cada investigación requiere una estrategia diferente.

Dependiendo de los hechos, puede resultar pertinente solicitar o aportar:

  • Declaraciones de testigos.
  • Mensajes de WhatsApp y otras comunicaciones.
  • Correos electrónicos.
  • Fotografías y videos.
  • Registros de cámaras de seguridad.
  • Información relativa a ubicaciones y desplazamientos, cuando sea jurídicamente procedente.
  • Antecedentes escolares, laborales o de otra naturaleza que resulten pertinentes.
  • Documentación que permita reconstruir cronológicamente los hechos.
  • Peritajes informáticos sobre teléfonos, computadores u otros dispositivos.
  • Pericias psicológicas o especializadas cuando resulten pertinentes para esclarecer aspectos relevantes de la investigación.
  • Informes elaborados por peritos de la defensa.

La pertinencia de cada diligencia debe analizarse jurídicamente. No se trata de pedir pruebas indiscriminadamente, sino de construir una teoría del caso defensiva y determinar qué antecedentes permiten comprobarla.

La importancia de las pericias en investigaciones por delitos sexuales

En determinados casos, la prueba pericial puede resultar especialmente relevante.

Una defensa especializada puede evaluar la necesidad de contar con profesionales con formación y experiencia específica en delitos sexuales, psicología forense, análisis del testimonio u otras disciplinas relacionadas con las características de la investigación.

Sin embargo, es importante realizar una precisión.

Un perito no reemplaza al tribunal ni puede limitarse a declarar que una persona “dice la verdad” o “miente”.

El objeto de una pericia debe encontrarse técnicamente delimitado y responder preguntas que correspondan a la disciplina profesional respectiva.

Dependiendo del caso, una evaluación especializada puede aportar antecedentes relevantes para analizar determinados aspectos psicológicos, metodológicos o relacionados con el relato y su obtención.

También puede resultar necesario revisar críticamente pericias practicadas durante la investigación y determinar si fueron realizadas utilizando metodologías técnicamente adecuadas.

¿Puede existir un error respecto de quién habría cometido la agresión?

Esta posibilidad tampoco puede descartarse de manera abstracta.

Una investigación penal debe determinar no solamente si ocurrió un hecho constitutivo de delito, sino también quién participó en él.

Son preguntas diferentes.

Por ello, incluso cuando existan antecedentes compatibles con la existencia de una afectación o de un eventual delito, aquello no demuestra automáticamente que la persona denunciada haya sido su autora.

La defensa debe examinar separadamente la existencia del hecho, la participación atribuida al imputado y la evidencia que permite vincularlo específicamente con ese hecho.

En determinadas investigaciones, esta distinción puede ser decisiva.

¿Por qué es tan importante actuar durante la investigación desformalizada?

Existe una idea equivocada de que una persona necesita esperar a ser formalizada para comenzar a defenderse.

No es así.

El derecho a defensa existe desde los actos iniciales de la investigación.

Precisamente durante una investigación desformalizada puede existir una oportunidad importante para conocer los antecedentes disponibles, solicitar diligencias, individualizar testigos, preservar evidencia y aportar antecedentes de descargo.

Esperar hasta la formalización puede significar perder tiempo valioso.

Además, una vez formalizada la investigación, el tribunal debe fijar un plazo para su cierre. Desde ese momento existe un horizonte temporal judicialmente determinado dentro del cual deberán desarrollarse las diligencias pendientes.

Por eso, mientras antes intervenga una defensa técnicamente preparada, mayores posibilidades existen de identificar y solicitar oportunamente diligencias relevantes.

Preservar la evidencia puede ser determinante

El paso del tiempo puede provocar la pérdida de antecedentes importantes.

Las cámaras de seguridad pueden sobrescribirse.

Los mensajes pueden eliminarse.

Los dispositivos pueden cambiarse.

Los testigos pueden olvidar detalles.

Los registros digitales pueden dejar de estar disponibles.

Por esta razón, cuando una persona toma conocimiento de una denuncia que considera falsa, una de las primeras tareas de la defensa debe ser identificar qué evidencia existe y cuál necesita preservarse inmediatamente.

En ocasiones, un antecedente aparentemente menor puede adquirir una enorme relevancia cuando posteriormente se reconstruye la cronología completa del caso.

¿Conviene declarar inmediatamente para explicar que soy inocente?

No necesariamente.

La declaración del imputado es un medio de defensa y también existe el derecho a guardar silencio.

La decisión de declarar debe adoptarse después de conocer suficientemente los antecedentes disponibles y definir una estrategia.

Una persona inocente puede sentir la necesidad inmediata de explicar lo sucedido. Sin embargo, prestar declaración sin preparación, sin conocer adecuadamente la imputación o sin haber analizado previamente la evidencia puede generar contradicciones innecesarias o entregar información sin comprender todavía su relevancia procesal.

Por eso, antes de declarar es recomendable analizar el caso junto a la defensa.

Una denuncia no equivale a una condena

La existencia de una denuncia obliga al Ministerio Público a investigar cuando corresponda, pero no transforma automáticamente los hechos denunciados en hechos probados.

Durante el proceso penal deben analizarse los antecedentes de cargo y de descargo y determinarse si existe prueba suficiente para atribuir responsabilidad penal.

Cuando una persona sostiene que ha sido falsamente acusada, su defensa debe orientarse precisamente a demostrar, mediante antecedentes verificables, las inconsistencias de la imputación o aquellos elementos que permitan establecer una hipótesis alternativa.

La defensa de una persona inocente debe comenzar cuanto antes

En investigaciones por delitos sexuales, el tiempo puede convertirse en un factor decisivo.

Una defensa temprana permite:

  • Analizar detalladamente la denuncia.
  • Construir una cronología de los hechos.
  • Identificar contradicciones o inconsistencias relevantes.
  • Ubicar testigos.
  • Preservar evidencia digital.
  • Solicitar diligencias al Ministerio Público.
  • Evaluar la necesidad de peritajes especializados.
  • Incorporar antecedentes de descargo.
  • Preparar estratégicamente una eventual declaración.
  • Construir una teoría del caso desde la etapa investigativa.

La defensa penal no comienza en el juicio oral.

Comienza desde el momento en que una persona sabe que está siendo investigada.

Defensa especializada ante denuncias por delitos sexuales

En nuestro estudio desarrollamos defensas penales en investigaciones por delitos sexuales, incluyendo casos en que la persona investigada sostiene que la denuncia formulada en su contra es falsa, errónea o no corresponde a lo realmente ocurrido.

Trabajamos con peritos especializados y profesionales con formación relacionada con investigaciones de delitos de naturaleza sexual, seleccionando la especialidad pertinente de acuerdo con las necesidades concretas de cada caso.

Nuestra estrategia considera el análisis temprano de la investigación, la búsqueda de antecedentes de descargo, la solicitud de diligencias al Ministerio Público y, cuando corresponde, la incorporación de prueba pericial especializada.

Si estás siendo investigado por un delito sexual que sostienes no haber cometido, no esperes a que la investigación avance para comenzar a defenderte.