¿Conviene declarar si estoy siendo investigado?
¿Conviene declarar si estoy siendo investigado?
Cuando una persona se entera de que existe una investigación penal en su contra, una de sus primeras reacciones suele ser querer explicar inmediatamente lo ocurrido.
“Yo no hice nada, así que voy a declarar.”
“Si cuento exactamente lo que pasó, todo se va a aclarar.”
Sin embargo, en una investigación penal, tener algo que explicar no significa necesariamente que el mejor momento para hacerlo sea inmediatamente.
La decisión de prestar declaración debe formar parte de una estrategia de defensa.
¿Estoy obligado a declarar?
No.
El Código Procesal Penal reconoce expresamente al imputado el derecho a guardar silencio. Además, establece que el ejercicio de este derecho no puede ocasionarle una consecuencia legal adversa y que, si decide renunciar a él y declarar, lo que manifieste puede ser utilizado en su contra. Así lo establece el artículo 93 letra g) del Código Procesal Penal.
Por lo tanto, guardar silencio no significa admitir responsabilidad.
Es un derecho que permite evaluar adecuadamente los antecedentes antes de decidir si resulta conveniente entregar una versión de los hechos.
Entonces, ¿conviene declarar o guardar silencio?
No existe una respuesta idéntica para todos los casos.
Hay investigaciones en las que declarar puede ser una herramienta importante de defensa. En otras, puede ser recomendable esperar hasta conocer mejor los antecedentes de la investigación.
Por eso, antes de tomar una decisión deberían analizarse, entre otras cuestiones:
- cuáles son exactamente los hechos que se están investigando;
- en qué calidad está siendo citada la persona;
- qué antecedentes existen en la carpeta investigativa;
- qué declaró el denunciante o los demás intervinientes;
- qué evidencia documental, digital, testimonial o pericial existe;
- si la declaración puede ser respaldada posteriormente por otros antecedentes;
- y qué consecuencias estratégicas puede producir entregar determinada información en ese momento de la investigación.
Declarar no debería consistir simplemente en sentarse frente a un funcionario y “contar lo que pasó”.
En una causa penal, cada declaración pasa a formar parte de los antecedentes de la investigación.
La declaración también puede ser una herramienta de defensa
Esto tampoco significa que siempre sea conveniente guardar silencio.
El artículo 98 del Código Procesal Penal establece que el imputado tiene derecho a prestar declaración durante todo el procedimiento y en cualquiera de sus etapas como medio de defensa frente a la imputación.
Eso es especialmente importante porque la defensa puede decidir estratégicamente cuándo una declaración puede contribuir a explicar determinados hechos, aportar contexto, controvertir una imputación o dar origen a nuevas diligencias investigativas.
La pregunta correcta, entonces, no es solamente:
“¿Declaro o no declaro?”
La pregunta debería ser:
“¿Es conveniente declarar ahora, con los antecedentes que existen actualmente y dentro de la estrategia que estamos desarrollando?”
¿Qué pasa si me citaron a declarar ante la PDI?
Si recibiste una citación policial, primero es importante determinar en qué calidad estás siendo citado y cuál es el objeto de la diligencia.
Tratándose de una persona imputada, el Código Procesal Penal establece que la policía sólo puede interrogarla autónomamente en presencia de su defensor. Si el abogado no está presente, las preguntas deben limitarse a establecer su identidad. Si el propio imputado desea declarar sin que esté presente su defensor, la policía debe adoptar las medidas para que pueda hacerlo ante el fiscal, conforme a las reglas del artículo 91.
Además, el imputado tiene derecho a contar con asistencia de un abogado desde los actos iniciales de la investigación.
Por eso, recibir una citación no significa que tengas que llegar inmediatamente a declarar sin saber previamente qué está ocurriendo.
“Pero si soy inocente, ¿por qué no debería declarar inmediatamente?”
Ser inocente y decidir estratégicamente cuándo declarar son cuestiones diferentes.
Una persona puede entregar una declaración verdadera y, aun así, explicar incorrectamente una fecha, confundir un detalle, utilizar una expresión que posteriormente sea interpretada de otra manera o entregar información sin conocer todavía el contenido de la imputación.
También puede ocurrir que una pregunta aparentemente sencilla tenga una relevancia que la persona desconoce porque no ha tenido acceso a los antecedentes de la investigación.
Por eso la preparación de una declaración no significa inventar una versión ni enseñarle a alguien qué debe decir.
Significa comprender qué se está investigando, ordenar cronológicamente los hechos, identificar los antecedentes que pueden respaldar lo declarado y conocer las consecuencias procesales de prestar declaración.
Antes de declarar, revisa tu caso
Si estás siendo investigado, recibiste una citación de la PDI, Carabineros o Fiscalía, o sabes que existe una denuncia en tu contra, evita tomar decisiones apresuradas.
Una defensa penal adecuada comienza antes de sentarse a declarar.
Primero hay que conocer los antecedentes, determinar tu situación procesal y evaluar cuál es la estrategia más conveniente de acuerdo con las características específicas de tu caso.
¿Te citaron a declarar o sabes que existe una investigación en tu contra?
Contáctame. Revisemos los antecedentes de tu citación y evaluemos si corresponde declarar, cuándo hacerlo y cuál debe ser la estrategia para enfrentar tu investigación.